¿Cuáles son las causas comunes del pus en las heces?

Mientras que las heces no son un tema que la mayoría de la gente le gusta discutir o incluso pensar, cualquier cambio o anormalidad en las heces puede ser indicativo de problemas de salud y debe ser investigado. Una pequeña cantidad de moco en las heces es normal y necesario, pero las cantidades visibles pueden ser el resultado de una serie de condiciones médicas diferentes. El pus en las heces es un síntoma común del síndrome del intestino irritable (SII), pero también puede sugerir enfermedad de Crohn, bloqueo intestinal, fisuras anales, infecciones o colitis. También puede ser indicativo de la presencia de un absceso en algún lugar a lo largo del tracto digestivo.

Una pequeña cantidad de moco es necesaria para mover los residuos a lo largo del tracto digestivo, pero el pus difiere del moco en su consistencia y color. El pus en las heces aparecerá como una substancia gruesa, blanca, amarilla o, raramente, verde. El pus se compone de glóbulos blancos, restos de otras células y tejido muerto. Se genera en el cuerpo como una respuesta a la infección, a menudo causada por una acumulación de bacterias. Mientras que una sola instancia en las heces no es causa de alarma, el pus repetido o crónico en las heces requiere una investigación más profunda.

Hay dos tipos principales de condiciones digestivas que pueden dar lugar a células de pus que están presentes en las heces. Uno es el síndrome del intestino irritable y el otro es la enfermedad inflamatoria intestinal (IBD), que abarca las dos condiciones conocidas como colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. El SII es una de las dolencias gastrointestinales más comunes en adultos y adolescentes, y se caracteriza por dolor abdominal crónico, gases, calambres y constipación severa o diarrea. La enfermedad de Crohn es un trastorno autoinmune que conduce a la inflamación crónica en los intestinos y está indicado por dolor abdominal, cansancio severo, fiebre y pérdida de peso. En el caso de la colitis ulcerosa, las personas experimentan diarrea severa, sangre en las heces, fiebre y dolor en las articulaciones. Tanto el IBS como la EII se pueden manejar a través de la dieta y el manejo médico.

Cuando el pus se acumula en el cuerpo, los abscesos pueden provocar bloqueos intestinales y dificultar el paso de los residuos. Los abscesos necesitan ser tratados rápidamente porque pueden conducir a cantidades peligrosas de bacterias y pueden causar problemas significativos si estallan. Si existe una obstrucción intestinal, o un estreñimiento crónico ocurre, una persona puede experimentar una fisura anal. Se trata de un desgarro en la piel alrededor de la abertura rectal que resulta en sangrado y pus en las heces. La mayoría de las fisuras pueden ser tratadas en casa, pero algunas pueden requerir una cirugía menor. Si el pus en las heces se acompaña de sangre, fiebre o dolor abdominal intenso, se debe buscar tratamiento médico lo antes posible.