¿Qué son las masas mediastínicas?

Las masas mediastinales son tumores que se desarrollan en la parte frontal del tórax, la parte del cuerpo humano que va desde el diafragma hasta el cuello. Los tumores que pueden crecer en esta área están asociados con un puñado de cánceres. Los tumores descubiertos en el compartimiento mediastinal son más probables ser malignos que ésos encontrados en otras áreas del tórax. El diagnóstico generalmente requiere una variedad de pruebas. El tratamiento depende de qué cáncer es la causa raíz.

El compartimento mediastínico anterior es el área entre el frente de la caja torácica y el corazón. En este compartimento, las masas mediastinales causadas por uno de los tres tipos de cáncer pueden desarrollarse. El primero es el sarcoma. El sarcoma se desarrolla cuando un tejido sufre una transformación maligna en un tumor. Hay muchos tipos de sarcomas dependiendo de qué tejido da lugar al tumor.

El segundo tipo de masas mediastínicas que pueden crecer en el compartimiento mediastinal es un timoma. La condición se presenta como dolor torácico y tos debido al tumor en crecimiento que aplica presión al esternón ya los pulmones. Los timomas en sus primeras etapas no son malignos, aunque en casos raros puede llegar a ser mortal si el tumor comprime las venas que entran en el corazón.

Una serie de cánceres dan lugar a linfomas, el tipo final de masas mediastínicas. Los linfomas comienzan en los ganglios linfáticos del cuerpo. El cáncer se metastatiza al compartimiento mediastinal. Además de los síntomas descritos en el párrafo anterior, un paciente con linfoma experimenta pérdida de peso, fiebre y fatiga. En el momento en que la mayoría de los casos son diagnosticados, el cáncer ya ha metastatizado a un lugar secundario fuera del tórax.

El diagnóstico de las masas mediastínicas puede requerir una serie de pruebas: examen físico, radiografías de tórax, análisis de sangre y una biopsia. La última es una muestra de tejido tomado de la masa a través de un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo. Mediante el examen de la muestra, un médico puede diagnosticar la forma específica de cáncer. Los rayos X y los análisis de sangre determinan la etapa del cáncer. Con esta información, un médico puede trazar un curso de tratamiento.

Dependiendo del tipo de tumor, puede ser necesario un tratamiento combinado que incluya cirugía, radiación y quimioterapia para eliminar el tumor y matar las células cancerosas restantes. Como los timomas raramente son malignos, la extirpación quirúrgica del tumor suele ser el único tratamiento requerido. La cirugía se utiliza raramente para tratar linfomas. Los pacientes deben confiar en la quimioterapia y la radiación. Para algunos pacientes, un trasplante de médula ósea es el mejor modo de tratamiento.